Cómo enamorar y conquistar a una mujer

En el artículo de hoy vamos a hablar de un tema que interesa a la mayor parte de los hombres, y es el de cómo enamorar a una mujer. No es algo sencillo, pero tenemos algunas claves que seguramente te resulten sorprendentes y que, con toda probabilidad, te sean de gran utilidad.

Cómo enamorar a una mujer: Paso a paso

Aunque cada mujer es un mundo, lo cierto es que existen algunos elementos que son comunes a todas ellas (ya sea difícil, casada, soltera o mayor). Si sigues estos pasos, lo más seguro es que consigas que esa mujer se interese en ti en un tiempo récord.

Paso 1: Que sepa que existes

El primer paso para enamorar a una mujer es, por supuesto, que sepa que existes. Esto en ocasiones no es necesario, porque ella ya te conoce y tiene constancia de que vives cerca (o, incluso, puede que forméis parte del mismo grupo de amigos).

Sin embargo, en la mayoría de ocasiones, tendremos ganas de seducir a alguna mujer con la que jamás hemos hablado. Esa camarera de la cafetería, la dependienta de la tienda de ropa, o la cajera del supermercado pueden habernos llamado la atención…

¡Pero ellas ven a decenas de personas cada día!

Tienes que ser capaz de hacerle ver que existes, que no eres una persona más. Esto es relativamente sencillo, aunque dependerá de cada situación. Por ejemplo, si nuestro objetivo es la camarera, podríamos darle una conversación de unos segundos con algún chiste.

Es algo realmente básico y sencillo, pero la mayoría de la gente lo único que hace es pedir un café y dar las gracias cuando se lo traen. Si le das una conversación de unos segundos o unos minutos (para no robarle mucho tiempo, puesto que está trabajando), ella cambiará el chip y a buen seguro se acordará de ti.

A eso nos referimos con que sepa que existes.

Paso 2: No le prestes demasiada atención

Después de eso, siguiendo con el ejemplo de la camarera, deberías seguir yendo a la cafetería de forma más o menos asidua. Pero, llegados a este punto, después de que, durante algunos días, le hayas dado pequeñas conversaciones, tienes que empezar a no prestarle tanta atención.

Ella, con toda probabilidad, ya habrá empezado a fijarse en ti, aunque solo sea por la novedad y porque te comportas de forma diferente a los demás.

A partir de este momento, debes indicarle tu interés en ella de forma sutil (con algún piropo, por ejemplo), pero, al mismo tiempo, dejar de prestarle tanta atención. Por ejemplo, yendo a la cafetería y estando “trabajando” con la Tablet en la mesa, de forma que ese día no le des conversación cuando te traiga el café.

Se trata de que ella tenga el doble sentimiento de saber que estás interesado en ella, pero que se lleve la impresión de que puedes estar sin ella, generándole dudas.

Paso 3: Déjale espacio

Otro elemento importante es no ser pesado. Evidentemente, ir a tomar un café cada mañana puede ser algo normal, pero ir a tomar cinco cafés al día a la misma cafetería y solo durante las horas en las que ella está atendiendo las mesas, te hace parecer un acosador.

Como enamorar a una mujer

De hecho, ocasionalmente, deberías no ir a la cafetería. Notarás cómo al día siguiente ella es la que te pregunta por tu ausencia. Ya le estás despertando cierto interés, y eso es positivo.

Recuerda, ser pesado no contribuye a enamorar a una mujer.

Paso 4: Involúcrala emocionalmente

Involucrar emocionalmente a una persona es todo un arte. Hay muchísimos libros dedicados a este respecto, no solo en materia de seducción, sino de marketing, liderazgo, política,… En definitiva, consiste en que la otra persona comparta nuestro sentimiento.

Así, si eres tú quien quiere enamorar a esa chica, involucrarla emocionalmente no significa únicamente que esté abierta a que lo hagas, sino que ella quiera enamorarte a ti también. Que comparta tu sentimiento.

No es fácil, pero con los elementos antes mencionados de hacerte el distraído, dejarle ver que te interesa pero no darle demasiada importancia, no tener una obsesión con ella, etc. ella empezará a sentir interés por ti.

Paso 5: Pónselo difícil

Con el paso de los días, te darás cuenta de cómo es ella misma la que empieza a darte conversación cuando te lleva el café, a la hora de pagar, y cada vez, durante las conversaciones, se interesará más en aspectos personales.

Es el momento de ponérselo difícil.

Ponérselo difícil significa que no se lo des todo tan pronto como te lo pida. Tienes que ser más tranquilo, no parecer desesperado. Por ejemplo, si te hace comentarios del tipo “fui a una exposición de arte, deberías ir con tu pareja”, lo que está intentando es sacarte información acerca de si estás soltero o no.

Ponérselo difícil implica ser sutil, y, en ese caso concreto, no contestar. Es decir, en lugar de enfocarte en la parte de “deberías ir con tu pareja”, centrarte en la parte de “fui a una exposición de arte”.

En lugar de responder acerca de si tienes o no pareja, le respondes que a ti te encanta el arte, que qué artista exponía ese día.

Ponérselo difícil mantiene vivo su interés.

Paso 6: No dejes de darle caramelos

Pero ponérselo excesivamente difícil puede llegar a ser contraproducente. No debes dejar de darle caramelos que la hagan sentir que va a avanzando. Como ya te habrás dado cuenta, llegados a este punto, tu proceso de seducción se ha invertido… ¡Es ella la que te quiere seducir a ti!

Como conquistar a una mujer

Eso significa que no puedes dejarle las puertas cerradas, sino que tiene que ver oportunidades. Es el mejor momento para indicar que no tienes pareja, de forma sutil, que tenéis muchas cosas en común, que te encanta ir a esa cafetería para hablar con ella, etc.

No todo de golpe, por supuesto, introduciéndolo de forma sutil en las conversaciones.

Paso 7: Queda con ella

Llegados a este punto, ambos estaréis mutuamente interesados, y ambos lo sabréis, así que el paso que falta por dar es el de quedar para tomar algo o alguna otra cosa que os interese a ambos y donde podáis pasar un buen rato.

No recomiendo el uso de regalos, ni de nada fuera de lo común. En más de una ocasión, esas cosas asustan más que hacer un bien al objetivo. Sé natural, acude a la cita y compórtate con tranquilidad, no trates de hacer de la cita algo sobrenatural… Al fin y al cabo, ella ya está interesada en ti.

Paso 8: Muéstrate interesado

Lo que sí debes tener en cuenta en el momento de quedar con ella, es que debes pasar del no sentirte interesado, a lo contrario. Simular desinterés funciona cuando el objetivo es que se fije en ti, pero cuando vas a dar el paso a enamorarla, tiene que sentir que es única.

Por eso, cuando estés en la cita, debes prestar atención, hacer que se sienta el centro del universo, ser oportuno,… En definitiva, que vea que cuando estás con una mujer que te interesa, lo único que te importa es esa mujer. Es decir, ella.

Lo que pase durante y después de este día, ya depende de ti.

Paso 9: Retoma las riendas

En los últimos pasos te habrás dado cuenta de que hemos dejado gran parte del proceso a la chica a la que quieres conquistar. Hemos dado la vuelta a la situación y es ella la que ha empezado a interesarse, y tú a “ser conquistado”, por decirlo de algún modo.

Toma las riendas

Hasta cierto punto, esto es como lo que hacen los pastores. El pastor nunca va a la cabeza del rebaño, siempre está atrás. Si es un buen pastor, dejará que sea su perro el que actúe y guíe al rebaño, sin que él tenga que actuar.

Más o menos con la seducción de una mujer pasa lo mismo. Aunque al principio tienes que hacer cierto trabajo, llega un momento en el que tienes que apartarte un poco y dejar que sea ella la que quiera avanzar, y tú, aunque dirijas todo, parezca que vas a la zaga.

Ahora bien, llega un momento en el que tienes que retomar las riendas con claridad, porque a las mujeres les gustan los hombres decididos y con autoridad. Ese momento es el del beso, llevarla (o llevártela) a casa, o cualquier otro ejemplo dependiendo de la situación.

En esos casos, debes retomar las riendas y guiar la relación. Ella ya sabe que estás interesado, tú ya sabes que ella lo está, y ahora se puede adoptar una postura un poco más “primitiva”, donde tú debes dominar. Suena un poco extraño, pero somos animales, y funcionamos así.

Paso 10: De la seducción a la relación

Tras lo anterior, pueden pasar dos cosas: Que la relación entre vosotros continúe con naturalidad y sin que haya ningún tipo de fricción, lo cual, generalmente, se considera la opción más deseable (al fin y al cabo, eso es lo que querías), o que la relación se deteriore ligeramente.

Que la relación se deteriore después de pasar la noche juntos puede deberse a muchas razones, y generalmente tiene que ver con los miedos y los deseos de la chica. Puede tener miedo a tener una nueva relación, puede que no quisiera más que pasar una noche como esa, etc.

En cualquier caso, debes tener claro que el deterioro no es por ti. Es importante señalarlo porque muchos hombres, cuando sucede esto que estoy comentando, tienden a tomar malas decisiones pensando que es responsabilidad suya el hecho de que la relación se haya deteriorado ligeramente.

Simplemente, cuando esto sucede, deja un poco de espacio, pregunta sin complejos qué sucede y, dependiendo de la respuesta que te dé, actúa en consecuencia, siempre manteniendo la seguridad en ti mismo y la autoridad que hemos mencionado en el punto anterior.

Puesto que, normalmente, cuando esto sucede, se debe a la inseguridad de ella, que tú te muestres confiado y seguro, hará que ella se deje llevar, y al poco tiempo habréis pasado de esa fase de seducción que ya se ha consumado, a una relación… ¡Y ahí ya tienes que trabajar por que sea la mejor relación que puedas darle!

Como ves, hemos puesto un ejemplo con una camarera en una cafetería, pero estos pasos son aplicables a cualquier otro ámbito de la vida, y te garantizo que los resultados son igual de buenos en cualquier lugar.

¿Quieres saber cómo logre enamorar a la mujer de mi vida?

Ahora querido lector, viene lo mejor, dame 5 minutos más de tu tiempo y te contaré cómo conseguí enamorar a la mujer de mi vida, María.

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¡Hola! Soy Antonio Ruíz y soy uno de los creadores de este blog. Tengo 24 años, vivo en Madrid y en esta página quiero contarte (de reforma resumida) quién soy y por qué creé esta página.

Desde pequeño siempre tuve problemas para saber cómo conquistar a una chica. No tengo un cuerpazo y mi cara, sobre todo cuando era un adolescente, no era especialmente atractivo.

Por estos motivos, o eso creía yo, mis intentos de ligar en el instituto y primeros años de Universidad fueron un pequeño desastre.

Mi primera aventura fallida con el amor

¿Quién no ha tenido un amor platónico en el instituto? Yo lo tuve y todavía recuerdo mi fracaso y ridículo intentando enamorar a María, mi compañera de clase desde que comencé el instituto.

Desde que la vi el primer año me quedé totalmente pillado por ella. Era una chavala graciosa, pequeña (¡me gustan las mujeres bajitas!) y muy, muy guapa de cara.

En los 2 primeros años de instituto fui casi incapaz de dirigirle la palabra. Yo era tímido, mi físico no me daba mucha seguridad y el acné tampoco ayudaba.

En ese 3º año decidí lanzarme y hablar con ella, pero tampoco arreglé mucho. Cuando le hablaba casi me temblaba la voz, decía cosas sin sentido y notaba que ella veía mi nerviosismo al hablarle.

Aun así, con el tiempo acabamos siendo amigos y saliendo en un grupo común. Yo fui cogiendo más confianza con ella y poco a poco fui pensando “este es mi momento”. Pero mi momento nunca llegaba porque a María no le faltaban novios y yo acabé siendo ese amigo que siempre está ahí, y poco más.

Nunca llegué a decirle lo que sentía por ella y siempre me quedé un paso atrás. Al final dejamos de llevarnos y hoy en día no sé ni dónde anda, pero lo que está claro es que algo había mal en mi interior si en tantos años no fui capaz de decirle lo que sentía.

El físico no lo es todo

Tras pasar por este pequeño “trauma” y no haber tenido ni una novia cuando llegué a los 16 años, decidí que era el momento de solucionarlo.

Me apunté al gimnasio, empecé a cuidarme y cambié mi cuerpo por completo. Pasé de ser un gordito con acné a estar normal, tampoco era Hulk Hogan ni Silvester Stallone.

Pero, curiosamente, eso no solucionó nada. Hablaba con chicas, incluso notaba que algunas se me insinuaban, pero era incapaz de dar el paso y muchas veces decía tonterías que me “restaban puntos”.

Aun así con 17 años conseguí a mi primera novia (Elena), con la que duré 7 días. Y así fui teniendo relaciones muy esporádicas con diferentes chicas durante esos años, las cuales me dejaban siempre al poco tiempo.

Llegar a los 20 años y que te hayan dejado 7 veces no es muy agradable. De hecho, en la Universidad volví a perder la confianza en mí mismo y dejé de intentar ligar con chicas porque no tenía confianza.

El “rarito” del grupo

En el 3º año de carrera (21 años) todos mis amigos tenían novia. Mi grupo estaba formado por 4 parejas y yo, el “rarito” que llevaba demasiado tiempo sin una relación y que siempre salía como comodín en el grupo.

Era raro, no me gustaba y me hartaba. Sentía que no estaba en mi lugar por no tener pareja. Además, ahora me costaba todavía más acercarme a otras mujeres y sentía que nunca sabría cómo enamorar a una mujer en mi vida.

Acabé por entrar en una pequeña depresión, que me hizo suspender muchas asignaturas y dejar de salir con mis amigos. Mi vida amorosa estaba destruyendo mi vida en general.

Un rayo de luz

No salí de esa depresión hasta los 22 años. Y fue gracias a algo que encontré uno de tantos días buscando por Internet soluciones a mi problema, ya que también era incapaz de contárselo a nadie.

Buscando en Google cosas como “cómo enamorar a una mujer” o “cómo conquistar a una chica” acabé llegando a un artículo de un blog de un chaval de Barcelona. No recuerdo ni su nombre ni la dirección de su blog (si lees esto, ¡mándame un email!), pero me “salvó”.

El artículo era una reseña de un libro que había leído que, según él, le había cambiado la vida en el amor. Leí su historia y prácticamente me sentí identificado porque había tenido muchísimos problemas para ligar durante los últimos años.

Ese libro se llamaba ”Derrítela de Amor. Por lo que contaba, tras leerlo comenzó a sentirse con la confianza suficiente como para salir, ligar y llegar a conocer a su novia actual, con la que llevaba un par de años.

Era justo lo que yo quería: tener la confianza suficiente para poder entablar relaciones con otras chicas y conseguir a alguna que me hiciera feliz. Estaba harto ya de ser el “rarito”.

Investigué más sobre el libro y vi que costaba 39 dólares. No tenía mucho dinero, pero como tenía una garantía de devolución de 60 días me lancé. Total, si no me gustaba enviaba un email y me devolvían la pasta.

Y no sabes cómo cambió mi vida.

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De ser el “rarito” a encontrar a mi novia ideal

Leí el libro más rápido de lo que he leído nada en mi vida. Era cortito y me sentía totalmente identificado con todo lo que Miguel Castillo (el autor) contaba en él.

Veía los errores que estaba cometiendo, cómo la cagaba (perdón) cuando me acercaba a conocer a nuevas mujeres y cómo me delataban y traicionaban mis gestos entre otras cosas.

Era como si este señor hubiera escrito el libro pensando en mí. Fui leyendo y descubrí frases que debía usar, detalles a tener en cuenta e incluso un plan paso a paso para enamorar a una mujer sacando partido de todas las herramientas (incluyendo las redes sociales).

Tras leerlo me dije, “Antonio, ahora sí sabes cómo enamorar a una mujer”. Y con ese boom de confianza me lancé de nuevo al “mundo del amor”.

Volví a salir con mis amigos y empecé a conocer a nuevas chicas. Pero esta vez no hacía gestos raros ni se me notaba, desde el primer segundo, esa inseguridad que me delataba.

Mis amigos estaban hasta sorprendidos porque me veían hablar con 4 o 5 mujeres diferentes en una noche. Y lo pasé muy bien aquel año porque, a pesar de no tener ninguna relación seria, tuve muchas pequeñas relaciones con mujeres que yo creía inalcanzables para mí.

Hasta que encontré a María. Sí, se llamaba igual que mi amor platónico del instituto… ¡y eso no podía ser una coincidencia!

Ella era amiga de la novia de Jesús, uno de mis amigos de toda la vida, y se había mudado a Madrid hace poco. Fue verla y decir “esta es la definitiva”. Y así fue.

Con la confianza que había ganado durante el último año y siguiendo el método que aprendí en el libro la conquisté en un par de meses. No voy a entrar en detalles porque sé que ella me lee y me mataría, pero solo te diré que a fecha de hoy estamos juntos, vivimos juntos y soy feliz 🙂

Eso sí, si le preguntas te dirá que fue ella la que me conquistó a mí. ¡No le hagas caso!

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Esta puede ser tu historia, si quieres

Mi vida cambió y esta historia, que te puede sonar a cuento chino, es 100% real.

Yo desconfié en su día de aquel blog y de este libro, pero no tenía nada que perder y probé “Derrítela de Amor” porque quería aprender de una vez por todas cómo enamorar a una mujer.

Y lo conseguí.

Enamoré a la mujer que siempre estuve buscando y lo pasé muy bien antes en relaciones en las que yo tuve el control. Nunca más fui ese chico al que dejaban todas.

Si tú estás en la misma situación que estuve yo, no creo que haga falta que te diga lo que tienes que hacer: compra el maldito libro, sigue el método y cambia tu vida para siempre.

Y si tu vida cambia, tienes las puertas de mi blog 100% abiertas para que me lo cuentes en algún comentario. Me encantaría cambiarte la vida con este blog como aquel blog lo hizo conmigo.

QUIERO MÁS INFORMACIÓN SOBRE “DERRÍTELA DE AMOR”

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