Las 10 normas del buen oyente y del buen hablante

Seguramente, las normas del buen oyente y del buen hablante han sido una de las primeras cosas que has aprendido de pequeño en el colegio, sin embargo, con el tiempo parece que se van olvidando y se cultivan malos hábitos relacionados con la comunicación, por tal razón, es conveniente repasarlas con frecuencia para seguir siendo corteses y respetuosos, sin importar si somos niños o adultos.

Normas del buen oyente

Cuando eres el receptor o la persona que escucha, ten presente estas normas del buen oyente:

1. Mira a quien habla

Mantener la mirada puesta en los ojos de quienes te hablan es una muestra de interés. Demuestra respeto al evitar distraerte con el móvil o con cualquier otra cosa mientras alguien te habla, ya que puede ser hasta ofensivo. Recuerda, tus ojos deben estar puestos en la persona que te está expresando sus ideas u opiniones.

2. No interrumpas al hablante

Interrumpir mientras una persona habla es una falta de respeto y de interés con la que estarías demostrando que no te importa lo que dice o que lo que tú piensas es más importante, como resultado, la persona se sentirá ofendida e incluso herida.

3. No emitas juicios

Ten presente que todas las personas merecen ser respetadas por igual, por esta razón, cuando alguien te exprese su opción sobre cualquier tema, debes reservarte cualquier tipo de comentario negativo u ofensivo, así como la tendencia a juzgar.

4. Escucha con atención

Escuchar con atención va más allá de simplemente oír, implica estar atento a lo que te quiere trasmitir la otra persona. Para demostrarlo, puedes valerte de una sonrisa o simplemente asentir con la cabeza, estos sencillos gestos demostrarán que estás escuchando.

5. Evita las burlas

Aunque lo que la persona haya dicho pueda ser gracioso para ti, evita burlarte o reírte mientras conversa contigo. Esto sería una falta de respeto e incluso podría acabar por completo con la conversación.

6. No corrijas en publico

Es normal que queramos ayudar a alguien a que se exprese de manera correcta, pero, es de muy mal gusto corregir delante de otras personas. En caso de que sea necesario dar una sugerencia, lo mejor es hacerlo en privado, de esta manera, habrá más posibilidades de que el interlocutor tome en cuenta tu consejo.

7. Demuestra interés

Para que el hablante perciba que te interesas en lo que te dice, es conveniente que te valgas de una sonrisa o cualquier otro gesto que muestre que te importa y que entiendes bien la idea que desea transmitirte. También, puedes simplemente decir; entiendo, comprendo lo que dices, claro, entre otras cosas.

8. Sé discernidor

Esta es una habilidad que te ayudará a saber cuándo es el momento apropiado para opinar o para hacer una pregunta, en especial cuando percibes que quien se expresa no encuentra la manera de formular bien la idea que desea transmitir.

9. Opina de forma equilibrada

Es importante que también demos nuestra opinión o digamos algunas palabras para evitar que la otra persona caiga en un monólogo y se sienta incómoda al solo hablar ella. Pero, para hablar, debes asegurarte de cuál es el mejor momento para hacerlo, de forma que no des la impresión de estar interrumpiendo.

10. Cuida la postura

Mantén una postura que demuestre que escuchas con atención. Si tu cuerpo está distendido, mantienes las manos en el rostro o barbilla e incluso evitas la mirada, el interlocutor se sentirá incómodo y percibirá que no es importante lo que dice.

Normas del buen hablante

Veamos ahora las normas de buen hablante, es decir, las que debes aplicar cuando eres tu quien comunica el mensaje:

1.  Mira al oyente

Mantener la mirada mientras se conversa con una persona es importante, de esa manera, ambos individuos pueden conectar entre sí, además, es un modo de demostrar que lo que decimos es importante y verdadero.

2. Piensa antes de hablar

Para que de tus labios puedan salir palabras, primero la idea que deseas transmitir pasa por el cerebro en fracción de segundos   Es en este punto donde como hablante debes detenerte en algunos casos y pensar si es conveniente expresar lo que piensas o no. En caso de que sea negativo u ofensivo es mejor no opinar.

3. Usa un tono adecuado

Conversar con un tono de voz alto no es para anda agradable, de hecho, para algunos oyentes incluso podría tomarse como una ofensa, por eso, de acuerdo a la situación, esfuérzate siempre por mantener un tono de voz amistoso, que resulte agradable para quienes te escuchan.

4. Cuida los microgestos

Los microgestos son innatos en los seres humanos, son tan naturales que a veces son casi imposibles de controlar, sin embargo, debes prestar atención a ellos mientras comunicas lo que piensas ya que con ellos podrías ofender a quienes te escuchan, por eso, esfuérzate siempre porque tu rostro luzca amigable y porque tus gestos vayan acordes con lo que expresas.

5. Pronuncia correctamente las palabras

Si bien es cierto que el habla es una habilidad esencial entre los seres humanos, no todos logran hacerlo correctamente. Para lograrlo es preciso aprender a pronunciar bien las palabras, lo cual envuelve un esfuerzo consciente por conocer las palabras y sus significados, de manera que el vocabulario pueda ser nutrido.

6. Sé respetuoso

Expresarse con respeto y con un tono adecuado te ayudará a captar la atención de quienes te escuchan e incluso a ganarte su respeto. Es importante mantener siempre el juicio incluso cuando podamos sentirnos molestos, solo así podrás evitar ofender a las personas.

7. Mantén el lenguaje corporal

Para reforzar lo que expresas, debes valerte del cuerpo. Mientras hablas, los ademanes juegan un papel importante porque refuerzan lo que expresas. Un consejo en este punto: mantén una distancia prudente para que la otra persona no se sienta intimidada, incómoda o sienta que la vas a golpear con tus manos.

8. Sonríe constantemente

Una sonrisa amigable mientras te expresas, relaja el ambiente, ayuda al oyente a sentirse mucho más cómodo y presto a escucharte. De esa manera, despertarás sentimientos positivos que darán como resultado una buena conversación.

9. Sé preciso

Esfuérzate en la medida de lo posible por expresarte de forma clara y precisa. Redundar o divagar suele ser agotador para el oyente, lo que hará que pierdas su atención y que la comunicación no sea amena, por eso, sé puntal en la medida de lo posible.

10. Evita el habla obscena

Decir vulgaridades es ofensivo e incluso para muchas personas es una falta de respeto, por eso, es importante tener un vocabulario limpio para evitar que quienes nos escuchen se puedan sentir avergonzados u ofendidos.

Las normas del buen oyente y del buen hablante que acabamos de repasar, son imprescindibles para poder tener una comunicación de calidad, cordial y totalmente respetuosa.

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